viernes, 25 de julio de 2008

Resignificaciones: recut y montaje

Que todo puede significar más de una cosa es algo palpable cotidianamente. Las palabras transitan de objeto en objeto y a veces este nomadismo puede llevarnos a malentendidos. Pero no sólo las palabras pueden ser "desviadas". Duchamp ya nos advertía con su urinario en un museo que las cosas no son sólo cosas, sino que hay un significado que le añadimos que está influido mucho por la contextualización que intencionamos. Ese urinario se transforma en otra cosa, en algo distinto a su significado originario. No creeré como los más postmodernistas que es un signo vacío que llenamos. Sin duda, si fuera así, daría lo mismo que fuera un urinario. Podría haber sido un zapato o una zanahoria. La calidad de mingitorio realza el sentido que el autor quería dar a su obra.




Confiamos mucho en nuestros sentidos y en especial en nuestra vista. Pero no siempre lo que vemos es lo real.

Hace un tiempo un par de colaboradores de este blog me mostraron algunas muestras de lo que técnicamente se llama "recut". Consiste en reorganizar ciertas tomas de una película y crear una sinopsis que no tiene nada que ver con el contenido original de la película, pese a que son las mismas escenas que se puede encontrar en ella. Una muestra: Shine, traducida al español como El resplandor.



La historia de terror fantástico-psicológico queda reducida en una película familiar de domingo por la tarde. Todas las escenas son tomadas de la película original. Sólo se le ha añadido la voz del narrador y la música incidental, que si no me equivoco es de Peter Gabriel. Eso es suficiente para cambiar completamente "lo que es" El resplandor.
Otro caso más extremo de este procedimiento es el de la dulce Mary Poppin's transformada en una sádica bruja.




No hay nada que no esté en la película original, a excepción de la música incidental. Sólo ha variado la disposición de las escenas.

Lo que podemos pensar es que la disposición de los elementos, junto con la añadidura de ciertos detalles pueden hacer variar en gran medida o completamente algo. Dejemos un poco de lado el "recut" y vámonos al ámbito plástico para ver esto mismo.
El mismo Duchamp copió a la famosa "Monalisa" y le puso bigotes y barba, poniendo abajo de la imagen el acrónimo "L.H.O.O.Q."


Esta intervención podría ser vista como sólo algo entretenido, pero demuestra el poder que tiene la añadidura de ciertos detalles en el elemento original. Uno de los mayores atractivos de la "Monalisa" es el misterio de su sonrisa. A ello Duchamp lo explica con el acrónimo. "L.H.O.O.Q." se lee en francés como "Elle a chaud au cul", que se traduciría como "Ella tiene el culo caliente", lo que explicaría el por qué se ríe. Esta es una forma de desacralizar la tradición artística usando la misma tradición.

Dejemos un poco de lado el hecho de que experimentos como éstos son sin duda entretenidos, y preguntémonos "¿Lo que vemos a diario, es lo que realmente sucedió?". El mundo se nos ofrece como algo dado. Caminamos irreflexivamente por senderos conocidos, ¿pero los comprendemos realmente?

La imagen es lo más cercano a nuestra experiencia y la tecnología se ha desarrollado en torno a ella. Mejores fotografías, mejores pantallas, mejores impresiones, más realismo en los juegos. La realidad virtual se basa en la imagen y no en los olores, por ejemplo. Es por ello que la lucha ideológica que se vivió en el siglo XX utilizó también este medio para mostrar LA realidad que era SU realidad.

Stalin cuando entra en conflicto con Trotsky hace uso de todo su poder para mostrarlo como un traidor al movimiento obrero y lo excomulga incluso de la historia. Obsérvese las dos imágenes de a continuación:





Las dos fotos muestran el mismo hecho: Lenin dando un discurso público en 1920. Sin embargo, la segunda foto ha sido retocada para sacar a Trotsky del lado de Lenin. Ya no está con el líder, ya no es quien estuvo con él durante el proceso revolucionario. No está en la foto, nunca sucedió.
Esto es lo que podría llamarse el efecto de realidad. La imagen, en su obviedad, puede llegar a ocultarnos la realidad, pues no la cuestionamos. No se trata de caer en la paranoia, sino de repensar lo que cotidianamente absorbemos como consumidores de imágenes. ¿Cuánto de lo que vemos es lo que sucedió, pero de manera tan distinta a como aconteció? Saberlo es el desafío. No saberlo, nos condena a que otros tomen nuestras decisiones.

miércoles, 16 de julio de 2008

"Salmo T", una traducción




Paul Valéry es uno de esos escasos poetas que aun siendo muy teóricos y reflexivos, el raciocinio no logra devorar el sentimiento. Por lo general, en otros poetas esa ecuación está desbalanceada, pero en Valéry logra generarse un equilibrio entre ambas partes, lo que es tal vez su mayor particularidad y es patente en su más celebrado texto El cementerio marino.

Suele suceder que una gran obra opaque la mayor parte de la producción de un autor. Quedándose con lo más evidente, por ser lo más a mano, el lector deja de lado aquellos poemas que quedaron en la sombra de ese árbol gigante. Por eso mismo ofrecemos aquí una traducción de uno de sus poemas: “Salmo T”.

Este texto se encuentra en el libro Mélange (1941), cuyo título puede ser traducido como “mezcla”, aludiendo al carácter fragmentario del conjunto, escrito, según el mismo Valéry, en el curso de 50 años.

Es en este poemario donde encontraremos el “Salmo T” junto a otros poemas con nombres similares, como el “Salmo S”, el “Salmo Y” y el “Salmo Z”. Los cuatro conforman un grupo temático dentro de Mélange, que conservan lo lírico de los salmos más que algún contenido doctrinario. En ellos se aprecia, precisamente, ese equilibrio entre razón y sentimiento, utilizando determinados temas de reflexión para la expresión de los sentimientos. En el caso del presente poema, será el tiempo.

Ofrecemos aquí el poema en español y el original en francés.






Salmo T

El más escéptico de todos
Es el tiempo,
que hace el Sí con el No,
el amor con el odio,
y lo contrario;
Y si el río no remonta a su fuente,
Si la manzana no rebota
y no se reúne con la rama,
¡es que falta paciencia para que tú lo creas!
(Traducción, René Olivares Jara)


Psaume T


Le plus sceptique de tous
Est le Temps,
qui fait du Oui avec du Non,
de l’amour avec de la haine,
et le contraire;
Et si le fleuve ne remonte à sa source,
Si la pomme ne rebondit
et ne se remarie à la branche,
c’est faute de patience que tu le crois!

domingo, 22 de junio de 2008

Este es el poder de la literatura


Este es el poder de
la literatura:
nos habla de alegrías
y nos hace bailar;
nos habla de penas
y nos hace llorar;
nos habla de retiros
y nos hace sentir
separados;
nos habla de amor
y nos pone
tiernos;
nos habla de peligros
y nos hace temblar;
nos habla de furias profundas
y nos hace ser cautelosos;
nos habla de indignación
y nos hace poner la mano sobre
la espalda;
nos habla de incitar a la acción
y nos hace arrojar la pluma;
nos habla de lo alto
y nos hace remontarnos
a las nubes;
nos habla de lo bajo
y nos hace rodar por los despeñaderos.
Sacude nuestro corazón
y deslumbra nuestros ojos,
pero no tiene nada que ver
con el embellecimiento estilístico.

(Encontrado en una antología de una recopilación de aforismos, proverbios, refranes, acertijos y juegos chinos del siglo XVII)

martes, 17 de junio de 2008

Cuantificación

Cuanto más deseo es cuanto menos logro
mientras supero aquella frustración alguien por ahí me dice que no importa, que habrá siempre otras cosas por anhelar...
imagino a un niño pidiendo un helado

avanzo, retrocedo, me quedo.
Tengo 15 años y sólo sé que quiero todo

viernes, 30 de mayo de 2008

Atonement




De las últimas películas que he visto, la que más me ha llamado la atención es Atonement (2007), exóticamente traducida en los cines chilenos como Expiación, Deseo y Pecado. Se trata de la versión filmica dirigida por Joe Wright de la novela del mismo nombre publicada por Ian McEwan (2001).

La trama se basa en la historia de un amor que busca concretarse pese a todas las contrariedades familiares, judiciales y bélicas. Sin embargo, la cinta posee ciertas características que la rescatan de ser una película amorosa más llena de eventos lacrimógenos.

La historia comienza en la década de los '30 en la mansión de la familia Tallis ubicada en la campiña inglesa. Robbie Turner, hijo de una de las empleadas de la casa, trabaja para los Tallis como una forma de compensar la oportunidad que el padre de familia le ha dado para estudiar en la universidad. Del trato constante que durante todos esos años ha tenido con la familia, Robbie y Cecilia, la hija mayor de los Tallis, comienzan a sentirse atraídos entre sí, aunque ella pretende negarse a lo que siente por él, debido más que nada a un prejuicio de clase. Sin embargo, cuando por fin son capaces de expresar el amor que se tienen sucede un malentendido que los separará: Briony, la hermana de Cecilia, lo acusa de haber violado a su prima Lola. Robbie es enviado a prisión y cuando estalla la II Guerra Mundial, para salir de la cárcel se enlista en el ejército y es enviado a Francia. Robbie se mantiene esperanzado con la promesa que le hace a Cecilia de esperarlo.

Detrás de esta historia de amor es posible apreciar una serie de conflictos que enriquecen la trama.



Lucha de Clases

La sociedad que nos muestra la película es altamente estratificada. Sin embargo, el conflicto que se podría derivar de tal diferencia no se presenta en un principio y la primera parte de la historia se mueve en un ambiente sumamente idealizado. La casa señorial rodeada de prados y jardines, campo y bosques, ríos y fuentes en donde los dueños se relacionan armónicamente con sus sirvientes.

Pese a la familiaridad con que Robbie se relaciona con la familia Tallis, Cecilia es hostil con él en un principio, ya que no se permite amar a alguien al que se le ve como un subordinado. Sin embargo, esta primera posición da paso al reconocimiento de un amor que va más allá de las diferencias de clase. El amor aparece como un igualador social.

Sin embargo, ante la acusación que lanza Briony, la familia Tallis que tanto apoyara a Robbie, le da la espalda sin darle ninguna oportunidad de defenderse de la acusación. Esto revela su posición real dentro de la familia, la de un empleado y, por lo tanto, de un permanente desconocido, que puede hacer daño y esconder sus oscuras intenciones pese a mostrarse bueno con todos ellos. La desconfianza siempre estuvo. Sólo Cecilia confía en él y esta muchacha de la alta sociedad británica no teme besar a Robbie y demostrar así su amor mientras la policía se lo lleva y su hermana Briony ve la escena escondida tras las cortinas de su pieza.


La Guerra

La Guerra se transforma en la contracara de la idílica vida del campo inglés, siendo la visagra entre ambasa zonas el supuesto delito cometido por Robbie. Ya no hay praderas ni fuentes, ni niñas jugando a contar historias de hadas. Un grupo de tres soldados ingleses, uno de ellos es Robbie, se ha perdido de su destacamento principal en Francia e intenta encotrarlo en medio de una pradera gris y casas semi destruidas sin ser detectados por las fuerzas alemanas que están presentes en la región. En una de sus conversaciones nos enteramos de que salió de la carcel al alistarse de voluntario. La cárcel o la guerra. Su "libertad" fue al costo de entrar en el infierno.

Antes de entrar en él, Robbie pudo ver nuevamente a Cecilia, renovando sus juramentos de amor. Al igual que la escena en que la policía se lleva a Robbie, ella le dice "Vuelve conmigo" (Come back to me). Un imperativo que Robbie intentará cumplir como sea. La foto de una casa en la costa es la promesa de un futuro mejor si logra sobrevivir la guerra.

Especial mención tiene la escena de Dunkerque. El grueso de los ejércitos aliados se convoca en esta playa francesa para un "repliegue estratégico" y Robbie pasea por una zona deshecha con la esperanza de volver embarcado al día siguiente hacia Inglaterra en medio de hombres que intentan escapar de la barbarie en un exceso de alegría desesperada que los barbariza. La muerte detrás y la esperanza delante, pero con un mar sin barcos. Es la imagen de un infierno real con la tensión constante de si Robbie podrá escapar de allí. En una toma hecha en una sola secuencia sin cortes y con una música muy acorde a la escena, la cámara se pasea por aquel infierno y nos señala la profunda negatividad de dónde ha ido a parar Robbie por un malentendido. Todo se vuelve absurdo y conmovedoramente real.



Ficción y Realidad

La reflexión sobre las relaciones y límites entre una y otra frontera entre estos dos fenómenos es quizás el elemento más interesante de la película.

La historia comienza con Briony escibiendo una obra de teatro para ser interpretada durante una reunión familiar. La literatura se ve entonces como una "cosa de niños", una actividad infantil y con un alcance limitado a la entretención. Sin embargo, la ficción se vuelve en un principio nociva. Briony, considerada por su hermana como "fantasiosa" (fancy), después de haber leído una nota que Robbie le había pedido que entregara a Cecilia y que contenía un poema lujurioso queda con una impresión negativa de él. Le comenta a Lola que es un pervertido. Esta opinión se acrecenta al sorprender a Cecilia teniendo sexo con Robbie en la biblioteca de la casa. Esa misma noche Briony cree ver a Robbie violando a su prima Lola cuando toda la familia Tallis buscaba a los dos hermanos pequeños de ésta.

Es notable como la película explica los puntos de vista. La escena es repetida desde el punto de vista de los tres personajes involucrados y en ese cruce de verdades se muestra la posibilidad de que Briony haya malentendido. Pero se desliza también la duda de que todo haya sido malintencionado. Un amor idealizado y no correspondido puede convertirse en un odio desmedido. La ficción se vuelve así un fenómeno negativo. No sólo es una evasión, sino que su intervención en la realidad puede ser destructiva.

La sospecha sobre Briony se extiende por gran parte de la película hasta su confesión. Desde ahí la ficción pasará a ser el instrumento para poder subsanar el daño, para poder recuperar esa realidad perdida, la posibilidad de un amor que la realidad parece no querer reunir.

En una escena final vemos a una Briony casi anciana y ya consagrada como escritora haciendo una confesión pública de sus actos. Lo que comenzó como una crítica tradicional a la ficción, en que se la entiende como "mentira", algo que oculta la verdad y degenera la realidad, se pasa a una concepción mucho más integradora, en donde la ficción es la oportunidad de resarcir los cabos sueltos, los errores, de abrir la realidad a nuevas posibilidades. La película se vuelve entonces una defensa de la literatura y la imaginación.



Ficha técnica

Tïtulo: Expiación, Deseo y Pecado (Atonement)
Director: Joe Wright
Guión: Christopher Hampton (Basado en la novela Atonement de Ian McEwan)
Elenco: Keira Knightley (Cecilia Tallis), James McAvoy (Robbie Turner), Saoirse Ronan (Briony Tallis, joven), Romota Garai (Briony enfermera), Vanessa Redgrave (Briony adulta).
Año: 2007
Duración: 130 min.