miércoles, 1 de julio de 2020

Revista "El descanso en la escalera" número 2




Ya está disponible para ustedes el segundo número de nuestra revista "El descanso en la escalera".

Nuestro segundo número ve la luz en un momento de precariedad en el mundo. Mientras aparecen estas líneas, en muchos lugares la gente se encierra por miedo a contagiarse de un virus ubicuo y a la vez elusivo; otras salen obligadas a exponerse para buscar el pan que poner sobre la mesa; otras han perdido esa oportunidad. La miseria está más cerca de lo que pensábamos hace unos meses atrás. Así, a los muertos se suma la intranquilidad de no saber cuándo terminará todo, si es que termina.

Y es en medio de esta incertidumbre que nos queda preguntamos, ¿cuál es el sentido de la escritura? ¿Por qué molestarnos en poner en el mundo unas palabras que no darán alimento ni sanarán a nadie? Ante lo urgente, un cuento, un poema, parecen perder su sentido. ¿Qué pueden hacer unas palabras frente a la enfermedad o la muerte de un ser querido? La vida y toda su tragedia parecen minimizar la importancia de los productos de la imaginación. Y, sin embargo, permanece. Ese cuento, ese poema, son ventanas en las que podemos ver el diálogo entre nuestro mundo y su posibilidad. Escribir es un acto de comprensión y de resistencia, un ejercicio “contra la muerte”. Porque no es en el vacío que han nacido estas palabras, sino en medio mismo de la vida.

Desde esta ventana puede verse la diversidad de las personas que han vivido a su manera su época y esta revista pretende ser la escalera que las comunique. Aquí conviven cuentos tradicionales africanos, fragmentos de novelas, poemas inéditos, traducciones y ensayos sobre lo cotidiano y lo profundo. Un elefante de un solo colmillo se pasea por una sabana y da paso a un brujo y su sombra. Más allá un amor permanece congelado en el vitral de una catedral. El tiempo y sus desafíos marcan el paso de Chile y sus poetas en la elegía social de la poesía chilena y en esa delgada línea que es “la frontera con los muertos”. Libros desconocidos o inéditos, tienen su diálogo en estas páginas que buscan aprehender la vida desde diferentes perspectivas. Así, continuaremos la aventura, aunque sea difícil, porque como dijo Rainer Maria Rilke “¿Quién habla de victorias? Resistir lo es todo”.


Pueden bajarla aquí o verla en Issuu desde aquí.

miércoles, 20 de mayo de 2020

"El periodista y su mérito literario"

Rubén Darío







Ya he dicho en otra ocasión mi pensar respecto a eso del periodismo.

Hoy, y siempre, un periodista y un escritor se han de confundir. La mayor parte de los fragmentarios son periodistas. Montaigne y de Maistre son periodistas, en un amplio sentido de la palabra. Todos los observadores y comentadores de la vida han sido periodistas. Ahora, si os referís simplemente a la parte mecánica del oficio moderno, quedaríamos en que tan solo merecerían el nombre de periodistas los reporters comerciales, los de los sucesos diarios; y hasta éstos pueden ser muy bien escritores que hagan sobre un asunto árido una página interesante, con su gracia de estilo y su buen por qué de filosofía. Hay editoriales políticos escritos por hombres de reflexión y de vuelo, que son verdaderos capítulos de libros fundamentales, y eso pasa. El periodista que escribe con amor lo que escribe, no es sino un escritor como otro cualquiera.

Solamente merece la indiferencia y el olvido aquel que, premeditadamente, se propone escribir, para el instante, palabras sin lastre e ideas sin sangre.

Muy hermosos, muy útiles y muy valiosos volúmenes podrían formarse con entresacar de las colecciones de los periódicos la producción, escogida y selecta, de muchos, considerados como simples periodistas.


En Impresiones y sensaciones (1925)

lunes, 29 de julio de 2019

La horrible lengua alemana



"Iba a menudo a mirar la colección de curiosidades en el Castillo de Heidelberg y un día sorprendí al encargado del lugar con mi alemán. Hablé completamente en esa lengua. Él estaba muy interesado y después de haber conversado dijo que mi alemán era muy raro, posiblemente un “ejemplar único”, y quería agregarlo a su museo."


Así comienza La horrible lengua alemana de Mark Twain, texto que ha sido traducido por nuestro editor René Olivares Jara y que recientemente ha sido publicado por Editorial La Pollera. En este él, el autor norteamericano expone con su genial humor su frustración por no poder aprender bien este idioma y propone, muy en su estilo, ciertas reformas que necesita el alemán para que no termine siendo una "lengua muerta". Pues como experto en materias lingüísticas Twain afirma:



Para los interesados en adquirir un ejemplar, pueden pedirlo por el siguiente enlace de la Editorial La Pollera: https://lapollera.cl/libros/