domingo, 21 de septiembre de 2008

Los Amantes Eternos


Un viejo y su vieja
Yacen por fin tendidos bajo la tierra
La podrida mano de él en la podrida mano de ella
A través de sus labios ya desaparecidos
Se comprenden sin palabras
Y mientras escuchan

El lento y grave canto de la tierra
Que de ellos se alimenta
Se preguntan en su vacío corazón
Si han de morir algún día




Este poema pertenece al hasta hace poco inédito autor chileno Eduardo Molina, también conocido como el "Chico Molina". Poeta y narrador que prefirió el silencio público. El año 1996 se publicó una selección de su obra titulada Eduardo Molina Ventura, Un Poeta Mítico y este año Ventura y Desventura de Eduardo Molina.

2 comentarios:

mario dijo...

Esa foto y ese poema. Ante lo evidente es mejor callarse. Contemplar, si es que se puede.
La muerte no puede contra todos los huesos.

René dijo...

En relación con eso, hay otro poema de Quevedo que podríamos subir. Yo creo que la vida es tan corta y frágil que el amor es lo único que nos sustenta. Podríamos hacer dialogar también este texto con el poema "Hueso" de Óscar Hahn. Parece tan irreal la muerte y es lo único seguro y está tan cerca del amor.